La depresión es una de las enfermedades mentales más prevalentes en el mundo, afectando a una parte significativa de la población. En España, el aumento de casos de los últimos años, sobre todo en determinados segmentos de la población, ha hecho que la salud mental y el bienestar emocional han cobrado una relevancia sin precedentes en los últimos años, especialmente desde la pandemia de COVID-19.
Factores como el estrés laboral, el uso excesivo de redes sociales y la falta de equilibrio entre la vida personal y profesional han contribuido al aumento de trastornos como la ansiedad y la depresión.
La salud mental en cifras
Según datos del Ministerio de Sanidad, en 2023 se registraron aproximadamente 2,5 millones de casos de depresión en España, la cifra más alta en el periodo comprendido entre 2011 y 2023, siendo más frecuente en mujeres, con una prevalencia del 7,2%, lo que duplica la tasa observada en hombres [1]
[1] https://es.statista.com/estadisticas/1037998/numero-de-casos-de-depresion-en-espana

Según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2023, por rangos de edad, más del 40% de la población española mayor de 50 años presenta algún problema de salud mental, incluyendo la depresión. Y en el caso de los mayores de 80 años, la prevalencia supera el 50% [1].
Según recoge UGT en su “Informe de salud mental y trabajo” de 2024, se registraron 603.521 bajas laborales en España debido a trastornos del comportamiento. Y si nos fijamos en la tasa de suicidios, según el “Informe mensual mayo 2024 Línea 24” del Gobierno de España, en 2022, la tasa de suicidio en España fue de 8,9 casos por 100.000 habitantes, siendo aproximadamente tres veces superior en hombres (13,4) que en mujeres (4,5).
¿Cuáles son los factores?
Los factores de la depresión son muy variados, pero los expertos coinciden en señalar al estrés como parte responsable de la situación actual. El estrés crónico puede desencadenar una serie de problemas de salud mental, incluyendo ansiedad, depresión y agotamiento.
El cortisol es una hormona producida por las glándulas suprarrenales que desempeña un papel crucial en la respuesta al estrés. Si bien es esencial para determinadas funciones, niveles elevados de cortisol durante períodos prolongados pueden tener efectos negativos en la salud, como aumento de peso, problemas de sueño y debilitamiento del sistema inmunológico.
Desempeña muchas funciones en nuestro cuerpo, pero las principales son:
- Respuesta al estrés: Conocido como la «hormona del estrés», el cortisol ayuda al cuerpo a manejar situaciones estresantes, preparando al organismo para una respuesta de «lucha o huida». nationalgeographic.es
- Metabolismo: Regula cómo el cuerpo utiliza carbohidratos, grasas y proteínas, asegurando que se disponga de energía cuando sea necesario. medlineplus.gov
- Inflamación: Reduce la inflamación, ayudando al cuerpo a controlar las respuestas inflamatorias. medlineplus.gov
- Presión arterial: Ayuda a mantener la presión arterial dentro de rangos normales. medlineplus.gov
El cortisol es, por lo tanto, una hormona indispensable para el funcionamiento óptimo del cuerpo. Sin embargo, mantener sus niveles en equilibrio es fundamental para prevenir posibles complicaciones de salud.
Y mantener los niveles a raya, no es complicado, pero pasa por adoptar hábitos saludables de vida, como, por ejemplo:
- Realizar ejercicio de forma regular.
- Preocuparse por mantener una alimentación sana y balanceada. Un buen ejemplo es la aplicación en la vida diaria de los principios saludables de la dieta mediterránea que te contamos en este post de nuestro blog. (LINK)
- Practicar técnicas de relajación, como la meditación, el yoga o la respiración profunda y consciente.
- Mantener una buena higiene del sueño, durmiendo en óptimas condiciones entre 7 y 9 horas por noche.
- Formarse en una buena gestión emocional, lo que permite tener estrategias y herramientas adecuadas a nuestro perfil psicológico que nos ayuden a gestionar el día a día.
La salud mental es cosa de todos. Las instituciones están llevando a cabo diferentes iniciativas para mejorar el acceso universal a los servicios de salud mental y a los medicamentos. Pero todavía queda mucho camino por recorrer. Para empezar, el ser humano debe comprender que nuestro cuerpo es una compleja máquina con diversos mecanismos de funcionamiento que interactúan frecuentemente. Y que las emociones juegan un papel crucial en nuestra salud, tan importante como la adopción de hábitos saludables o el seguimiento riguroso de pruebas y chequeos médicos.
[1] https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/tablasEstadisticas/InfAnualSNS2023/INFORME_ANUAL_2023.pdf

